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Un fruto climatérico es aquel que es capaz
de seguir madurando incluso después de haber
sido reco-lectado. Esto es debido
fundamentalmente a que este tipo de frutos,
independientemente de que ya no estén en la
planta, aumentan su tasa de respiración y su
producción de etileno, principal hormona
responsable del proceso de maduración y
envejecimiento del fruto.
Sin embargo, los frutos no
climatéricos apenas siguen madurando una vez
separados de la planta. Es por ello que el
etileno es usado frecuentemente en
tratamientos artificiales para modificar el
proceso de maduración de muchos tipos de
frutas que permanecen almacenadas en cámaras
de conservación.
En la siguiente tabla se muestran algunos
ejemplos representativos de frutos
climatéricos y no climatéricos: |
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Como los frutos
climatéricos siguen madurando tras su recolección, cuando se
pretende almacenar-los largos períodos de tiempo o
transportarlos a grandes distancias, se recomienda hacer su
recolec-ción lo más pronto posible, una vez alcanzada su
madurez fisiológica en el árbol. De este modo se intenta que
los frutos no lleguen al consumidor final excesivamente
maduros sino en plena madurez comercial y por tanto en las
mejores condiciones para su consumo. Por el contrario, los
frutos no climatéricos siempre han de recolectarse de la
planta una vez alcanzada su madurez comercial, es decir,
cuando estén prácticamente listos para su consumo. La
medición de la firmeza del fruto con un penetrómetro, le
permite disponer de un valor objetivo con el que tomar
decisiones sobre el momento idóneo de recolección de
cualquier fruto y sobre la evolución de la maduración en
frutos climatéricos. |